Día 80
En Cuanto Sueltes
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Oh, hijo Mío. ¿Me creerás si Te digo la verdad? ¿No creerás que solo hablo verdad? Con cuánta rapidez dices, "Sí," sin embargo tu pecado dice lo contrario. ¿Entiendes?
Tu pecado es cuando haces otra cosa que la verdad que te di, lo cual es evidencia de tu incredulidad, tu duda de que Yo hablo solo verdad. La cura para esto, para todo pecado, está dentro de ti. No hay soluciones exteriores; nada de afuera puede ayudar. Todo pecado es un asunto del corazón (mente).
¿Me creerías si Te dijera que ya eres 100% completo, perfeccionado en gozo total, paz total, y contentamiento total? Si pudieras ver lo que Yo veo, ciertamente te regocijarías. ¿Te gustaría venir y ver? ¿Estás seguro?
Aquí está la llave de la puerta. Suelta. ¡Suelta! Es realmente fácil. Recuerda, Yo hablo solo verdad. Es fácil, así que cálmate.
Toma Mi yugo sobre ti y aprende de Mí, porque Yo soy manso [apacible] y humilde [de condición baja] de corazón, y hallarás descanso [alivio, tranquilidad, refrigerio, restauración, y bendita quietud] para tus almas. Porque Mi yugo es sano [útil, bueno—no áspero, duro, cortante, ni opresivo, sino cómodo, agradable, y placentero], y Mi carga es ligera y fácil de llevar. (Mateo 11:29-30)
Quédate quieto ahora y escucha. Tu enojo es una elección; tu resentimiento es una elección; tu amargura es una elección; tu falta de perdón es una elección; y tu autojusticia es una elección. "¿Cuál es la respuesta, la respuesta fácil a todo esto," clamas? ¡Elige otra cosa!
Yo soy Aquel que equipa. Te he dado a Mi Hijo; el poder de elegir ahora está dentro de ti. Dijiste que Me creías, así que lo diré de nuevo. Te he dado el poder de elegir.
Aunque la elección bien pueda "sentirse" como una muerte, en verdad es la vida disfrazada por tus sentimientos engañosos. Escúchame. No hay víctimas en Mi familia. Lo digo de nuevo, ¡no hay víctimas en Mi familia!
Dame todas tus cargas; todos tus temores; todo tu dolor; y todo tu orgullo. Déjalos conmigo. Ya no tienes más excusas. Todo pecado será considerado como incredulidad. Elige sabiamente y sé advertido; te cambiaré si no tomas la decisión por ti mismo. Sí, me importa tanto.
© Serie Devocional Suffer Well