Día 360
Filo del Dolor
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"A fin de conocerle [llegar a ser como Él], y el poder de Su resurrección, y la participación de Sus padecimientos, en conformidad a Su muerte [muriendo al yo], si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto [el Mesías plenamente formado en mí (Gá. 4:19); alcanzando la Mente del Mesías]; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado por el Mesías Yahshua [para ser perfeccionado; para alcanzar Su mente]. Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado [la mente del Mesías todavía]; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás [viejas mentalidades], y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento [Su mente en mí] del Poderoso en el Mesías Yahshua. Así que, todos los que somos maduros, esto mismo sintamos [la creencia de que el supremo llamamiento es alcanzar la mente del Mesías]; y si otra cosa sentís [creéis que no es posible o que ni siquiera es el supremo llamamiento], esto también os lo revelará el Poderoso. Pero en aquello a que hemos llegado [hemos venido a estar de acuerdo], sigamos por la misma regla, sintamos lo mismo [que es posible]." (Filipenses 3:10-16)
Sí, llegar a ser como Él es el llamado supremo. Es el Reino de los Cielos manifestándose en ti (Lucas 17:21).
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Amo Yahshua el Mesías [la mente del Mesías], el cual transformará el cuerpo de nuestra humillación [mentalidades], para que sea semejante al cuerpo de Su gloria, por el poder con el cual puede también sujetar a Sí mismo todas las cosas. (Filipenses 3:20-21)
Eres un ciudadano del Cielo que heredará un cuerpo glorificado tal como el que ahora ocupa el Mesías mismo. Ah sí, ¡Él es nuestro hermano y somos coherederos con Él (Romanos 8:17)!
Con esa realidad del Reino en mente, hazte a ti mismo esta pregunta importante. "¿Cuánto de tu eternidad pasarás satisfaciendo tu carne terrenal?"
"No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón [mente]. (Mateo 6:19-21)
¿Vives carnalmente, como si tu existencia terrenal fuera todo lo que hay? ¿Crees que la calcomanía del pez en tu parachoques y tus visitas semanales a edificios de iglesia bastan como vida del Reino? ¡Es por estos errores de pensamiento que existe el dolor! Es una emoción que solo se siente en la tierra y fue dada para guiarte.
¿No es cierto que todo tu esfuerzo solo trae dolor? ¿Qué saca el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad. (Eclesiastés 2:22-23)
La vida impulsada por el ego se vive solo para el placer físico. Sin embargo, cuando te des cuenta de cómo realmente existirás en la eternidad, sin "tesoros en la tierra," reconsiderarás las prioridades de tu corta vida. Repensarás el propósito de tu vida.
El dolor es una señal de que no estás viviendo según el diseño de Yahweh para tu vida. Está destinado a advertirte de que has perdido el enfoque eterno y estás atado a las cosas de la carne.
Miré yo luego todas las obras que mis manos habían hecho, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y no había provecho debajo del sol. (Eclesiastés 1:14; 2:11) ¡Trabajo sin sentido y aflicción de espíritu, todo dolor!
Y como con toda arma, el dolor se usa para cambiar tu conciencia; el dolor está destinado a enseñarte algo. Yahweh dice: "Es Mi arma, Mi advertencia dentro de ti, aunque no prevalecerá para destruirte (Isaías 54:16-17)."
Eres redimido para vivir como un ser espiritual que está en el proceso de desprenderse de los restos de la carne. Vive con mente eterna; vive como si fueras ciudadano del Reino, y el filo del dolor, como con todas las emociones atadas a la tierra, perecerá.
© Serie Devocional Suffer Well