Día 329
El Pan Nuestro de Cada Día
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"¡Mi Reino no es de este mundo!" (Juan 18:36) Escucha con atención, amado, y hazlo con una mente inquisitiva. Si Yahshua proclamó que Su Reino no era de este mundo, entonces ¿son Sus enseñanzas de este mundo o acerca de él? Si crees que todo en las Escrituras pertenece al ámbito físico, estás severamente impedido de captar la verdad espiritual que se pretendía con cada palabra que Él habló.
"Yahweh es Espíritu; y los que Le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren; Yo nada hago por Mí mismo, sino que según Me enseñó el Padre, así hablo." (Juan 4:24; 8:28) Y entonces, ¿qué te capacitará para captar la verdad; qué te dará las "llaves" de este Reino Espiritual, para que entiendas lo que significa que "todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo"? (Mateo 16:19)
Si necesitas llaves para el Reino, entonces debería ser obvio que la puerta está cerrada y debes obtener las llaves para abrirla. Y este Reino no viene con advertencia (observación física); está dentro de ti (Lucas 17:20-21). ¡Se necesitan ojos espirituales para verlo!
¿Crees erróneamente que al decir que "confías en Jesús" la puerta se abre automáticamente de par en par para ti? ¡No es así, no es así! Sí, se te ha dado a conocer los misterios del Reino de los Cielos (Mateo 13:11), pero debes pedir, buscar y llamar (Mateo 7:7-8). Y sed sabios, todos los que sois redimidos; porque así como debéis buscarlo diligentemente, no prevalecerá en tu vida si estás dividido en tu pensamiento (Marcos 3:24), como onda del mar que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. (Santiago 1:6)
Para el alma anhelante, necesitada de más, y desesperada por el poder prometido, tu mente clama: "¿Cuáles son las llaves? ¿Cuáles son las llaves?" Primero regresa y lee de nuevo el primer párrafo de arriba. Deja de intentar obtener maná espiritual de un mundo caído. Los preceptos de Yahweh son para la conciencia, la renovación de la mente, y nunca para este mundo físico. Sí, este paradigma en el pensamiento librará una guerra dentro de ti por bastante tiempo, pero déjala rugir. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí. (Gálatas 5:17)
El pan de cada día que se te ofrece es maná espiritual para la renovación de los procesos de pensamiento (Romanos 12:2), y solo después de que el hombre espiritual sea alimentado, algo bueno puede ser transfigurado hacia el ámbito físico. Tus temores de falta de alimento y recursos de la tierra solo existen porque has estado buscando el pan del mundo, y no el pan de vida. Cuando la conciencia se perfecciona, amado, todas las cosas son tuyas, en la tierra como en el cielo. Y Yahshua les dijo: "Yo soy el pan de vida; el que a Mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí cree, no tendrá sed jamás." (Juan 6:35)
La llave, amado: revístete de la mente del Mesías y deja de buscar la comida chatarra de la tierra. Entonces, todo lo que atares en la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo.
© Serie Devocional Suffer Well