Día 303
El Sello del Rey
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"Y se quitó el rey el anillo que había recobrado de Amán [la transferencia de poder de los malvados a los justos], y lo dio a Mardoqueo. Y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Amán." (Ester 8:2)
Sello: un pequeño sello, especialmente uno colocado en un anillo, usado en lugar de, o junto con, una firma para dar autenticidad a un documento o decreto oficial. Dar autenticidad, o en otras palabras, verificar, validar, certificar, comprobar y respaldar que quien autentica tiene la autoridad para autenticar. Se necesita el poder y la autoridad de un rey para convertir un anillo en un sello.
Aquí en Ester, la palabra hebrea es tabbaath (tab-báh-at), la palabra sencilla para anillo, no chotham (jo-thám), que es en realidad la palabra para sello o anillo de sello. Lo que convierte un tabbaath, un anillo ordinario, en un chotham, un sello del rey, no es la sustancia del anillo sino ¡la autoridad del rey!
Cuando Ester tomó de la casa (poder, dominio y riqueza) de Amán y se la dio a Mardoqueo, estaba actuando bajo la transferencia de poder del rey. Vemos esto demostrado tan claramente en la unción de Yahweh sobre Mosheh para liberar a Su pueblo. Los israylitas hicieron conforme a lo que Mosheh les instruyó y pidieron a los egipcios objetos de plata y de oro, y vestidos. Y Yahweh dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pidieron; así despojaron a los egipcios. (Éxodo 12:35-36)
Esta no era la autoridad de Mosheh, sino la autoridad de Yahweh manifestada a través de Mosheh. Tú también fuiste elegido como vaso a través del cual debe mostrarse Su poder y autoridad. Yahshua dijo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." (Mateo 28:18) Les dio [a los discípulos] poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el Reino del Todopoderoso, y a sanar a los enfermos. (Lucas 9:1-2) Él te ha "dado autoridad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo [pensamientos carnales]; y nada os dañará. (Lucas 10:19)
Con frecuencia la marca del sello se hace presionando el sello del rey en cera caliente. La vida de un escogido es exactamente igual. El sello de Yahshua te marca con fuego y agua con autoridad instantánea. Quien lleva Su marca está sellado y autenticado. El Espíritu de Yahweh ha puesto un sello sobre ti; te sella hasta tu destino final. "Y no contristéis al Espíritu Santo [Ruach] de Yahweh, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención." (Efesios 4:30)
La idea de la redención es la clave aquí. Es la palabra hebrea [gueh-ul-lá: la distinción y liberación de los hijos escogidos rescatados por Yahweh.] Tú llevas este sello de liberación sobre tu vida. Caminas con la autoridad del Altísimo sobre ti y Su poder está disponible para ti. El poder se manifestará solo cuando Aquel que te ha sellado tenga precedencia sobre aquel que ha sido sellado.
Con demasiada frecuencia "vamos" en lugar de ser "liberados," esperando que Su unción nos persiga. Razonamos: "Después de todo, soy Su hijo." Lamentablemente, este "ir" es la actitud de los pródigos.
Por mucho que el sello diga que somos liberados, ofrece y anuncia algo mucho más grande. Dice: "Soy Suyo, para ser usado a Su manera y para Su gloria."
Esto alimenta la gran contienda en la mente que cree que aún tiene opciones. Una mente que se opone a Su voluntad es el gran obstáculo del hombre. Confía en la seguridad de la redención mientras mantiene ideas erróneas sobre la salvación. Aunque no Le habéis visto, Le amáis; y aunque ahora no Le veis, mas creyendo, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación [salvación en hebreo es yesh-u-á: bienestar, prosperidad, liberación, preservación, seguridad; sí, este es el nombre del Mesías] de vuestras almas [en hebreo, néh-fesh: el aliento y la vitalidad de tu mente y voluntad, que afecta tus emociones]. (1 Pedro 1:8-9)
Tu liberación fue causada por el pago de un rescate (redención) y está asegurada; lo que aún falta es la meta de tu fe, el bienestar, la prosperidad, la liberación, la preservación y la seguridad (salvación) de tu mente, voluntad y emociones (tu alma). Sí, amado, tu eternidad está asegurada; es el bienestar presente de tu mente lo que está en cuestión.
© Serie Devocional Suffer Well