Día 179

Cosas No Dichas

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Y vino el profeta Isaías al soberano Ezequías, y le dijo: "¿Qué dijeron estos hombres, y de dónde vinieron a ti?" Y Ezequías respondió: "De tierra muy lejana han venido a mí, de Babel." Dijo entonces: "¿Qué han visto en tu casa?" Y Ezequías respondió: "Han visto todo lo que hay en mi casa; nada quedó en mis tesoros que no les mostrase." Entonces Isaías dijo a Ezequías: "Oye palabra de Yahweh de los ejércitos: 'He aquí, vienen días en que todo lo que hay en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado a Babel; ninguna cosa quedará,' dice Yahweh. 'Y de tus hijos que salieron de ti, que has engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babel.'" (Isaías 39:3-7)

Una palabra para ti sobre nuestra intimidad, amado. Algunas cosas que comparto contigo son para tu beneficio y para tus oídos solamente. Cuando obtienes crecimiento a través de nuestra relación, no lo grites todo desde las azoteas. Algunas cosas nacidas a través de la vida justa están, en cambio, destinadas a irradiar una luz sutil y constante.

El hombre a menudo no reconoce Mi verdadera intención. El corazón no redimido del hombre es engañoso y perverso más que todas las cosas (Jeremías 17:9). Y aun después de un encuentro salvador conmigo, una gran mayoría tiende a nutrir "la vieja naturaleza pecaminosa" y no apreciará, ni entenderá, Mi revelación. Por lo tanto, debes tener cuidado en discernir el propósito de Mis momentos íntimos contigo; ¿son privados o para ser compartidos públicamente?

Escúchame, amado; ¡mucho de lo que te revelo nunca será aceptable incluso para aquellos que se llaman a sí mismos hermanos y hermanas en la fe! Hablo cosas de un Reino que no es de este mundo, a aquellos que tienen su mente (corazón) puesta en las cosas de arriba.

Quédate callado a veces, amado. Guarda algunas cosas en privado; Me gusta tener secretos contigo. Quédate quieto, precioso Mío. El tiempo revelará a todos la profundidad entre nosotros. Y sí, debes confiar en que Yo también controlo el tiempo.

© Serie Devocional Suffer Well