Día 134
Cuando Alzamos Nuestras Manos
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Cuando alzamos nuestras manos hacia Ti, Abba, ¿qué es lo que realmente pretendemos? ¿Estamos adorando? ¿Lo decimos en serio? ¿Es posible estar llenos de temores y dudas, y aun así adorar? ¿Recibes Tú la adoración de personas que dudan? ¿Cómo podemos decir que Te adoramos y Te amamos, pero no confiar en Ti?
Muy pocos de Tus hijos viven una vida llena de poder y gracia. ¿Es por esto que alzan las manos hacia Ti? ¿Están tratando de bajar algo de Ti, algo que les falta profundamente en sí mismos? Pregunto de nuevo, Abba; ¿cómo podemos adorarte, pero no confiar verdaderamente en Ti? Muéstrame al hombre que dice que sí lo hace. Sí, Tu Hijo es nuestra comparación.
¿Cuántos alzan sus manos suplicando misericordia? Esto parece una razón apropiada para alzar manos santas. ¿Es eso adoración, Padre? Parece desesperación. ¿Es la desesperación poder, Padre?
¿Realmente creemos que Yahshua murió por nosotros? A veces, irónicamente parece más tangible creer que fue por Abraham, Moisés o incluso Pablo. ¿Es realmente por nosotros? ¿Dónde están los que son ungidos por Tu toque, Padre, los que perdieron sus vidas y Te encontraron? Son tan pocos. ¿Por qué, Abba? ¿Por qué? Tus promesas son para todos los que decimos creer, ¿correcto?
Perdónanos por el mensaje contradictorio que enviamos, mientras alzamos las manos con duda en nuestros corazones. Ayúdanos a creer, a creer en Tus promesas a través de Tu Hijo y Tu Ruach (Espíritu). Concédenos la fe de un grano de mostaza, Abba (Mateo 13:31-32, 17:20). Engendra la fe en nosotros, Padre, la fe verdadera. Hazla real para nosotros para que podamos mover montañas (Marcos 11:23). Prepara nuestros corazones (mentes) para sufrir bien por ello.
Ayúdanos a morir al "yo" para que podamos ofrecer adoración genuina, por causa de la adoración misma, y también por aquellos que se preguntan acerca de la fe de todos los que dicen creer lo que predican con tanta pasión, y aparentemente, afirman con tanta fuerza.
© Serie Devocional Suffer Well