Día 10

¡No puedo; no lo haré; debo!

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"El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por Mi causa, la hallará." (Mateo 10:39) ¿Cómo muero y aun así tengo esperanza, Padre? ¿Cómo Te doy todo: fe, familia, libertad, carrera? ¿He de darte a mi esposa, Padre? ¿Puedo seguir viviendo la vida abundante que prometiste si ella duerme sola o se vuelve de otro?

¿Y qué de mis hijos, Padre? ¿He de creer que podrían vivir sin mi presencia diaria, como si fueran huérfanos de padre, y aun así tener gozo? ¿O podría seguir confiando en Ti si fueran criados por un extraño o un lobo, fuera del alcance de mi brazo?

Clamo a Ti, Padre, desde los lugares más profundos, mientras me resisto a perder mi vida. Ruego por un movimiento de Tu mano. No sé cómo perder mi vida. No puedo; no lo haré; yo... los amo. Los amo con Tu amor, un amor que nunca falla. Ellos son mi huella de bondad en la tierra. ¿Cómo puedo dejarlos ir? ¿Cómo pierdo mi vida? ¿Cómo hallo mi vida? No sé cómo. ¡No puedo; no lo haré!

¿Puedes oír la profundidad de mi desesperación mientras clamo? Podría derribar ciudades. Todo mi ser clama. No puedo; no lo haré; yo... ¡debo!

Es un lugar desolado. Estoy atrapado entre la muerte que es necesaria y la vida que Tú prometes. Estoy atrapado en medio. "Toma lo desconocido," dice mi alma. "Suelta, luego toma." Mi carne se aferra a ambos lados con fuerza. Esto se siente como la muerte de lo único que no puedo soportar. No puedo; no lo haré; yo... ¡debo! Esta es mi muerte.

Enfrentado a esto ahora, de cualquier manera muero. Si cedo a la carne, muero. Si cedo al Espíritu, muero. Padre, ¿qué quedará de mí? ¿Hallaré mi vida? El hombre que era ya no existe.

Has encontrado a tu niño pequeño otra vez, Papi. Abba, ruego Tu ayuda. Ayuda, Papi. El Todopoderoso es [mi] refugio y fortaleza, pronto auxilio en las tribulaciones. (Salmo 46:1)

Nota para nuestros lectores: al momento de escribir esto, Michael estaba en prisión. Al momento de esta publicación, sigue encarcelado. Oren por él.

© Serie Devocional Suffer Well